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ENTRADA RUSA: VIVIR CON MENOS o el RE-REGALO


Habla Bettie en su última entrada Vivir con menos, de que aunque ahora, casi por obligación, tiene que dejar de adquirir esos caprichos momentáneos y superficiales que nos damos muchas veces, se ha propuesto ver las cosas en positivo y tomarse esta "obligación no consumista" como un regalo para poder apreciar mucho más las pequeñas cosas, los pequeños gestos, lo no material, lo emocional y sentimental. Disfrutar con menos y hacer solo las cosas que de verdad quiere hacer.

Y mientras le comento el post  me doy cuenta de que casi casi hemos pensado en paralelo y se enciende la bombilla de escribir una ENTRADA RUSA.

       Este año me las voy a ver y desear para poder regalar algo por Reyes a mis hermanos, a mis padres, a mi cuñado y a mi chico. No es que nos hagamos regalazos, ¡¡ni mucho menos!! El año pasado el regalo más caro que hice fue de 20 euros, bueno a mi chico 49 en unas zapatillas. En fin, que no somos de grandes historias, sino de tener un detallito, porque a mi madre y a mí nos sigue  gustando eso de poner los regalos en el pasillo (antes estaba el árbol allí pero mi madre ya no lo pone,  le da pereza), como cuando venían los Reyes en mi infancia (en la suya nunca hubo Reyes quizá algún juego de tabas y mi padre su camión de cartón). Pero este año, gastarme 20 euros en cada uno me supone un esfuerzo económico complicado sino imposible. Y en casa no somos de hacer el amigo invisible, que igual deberíamos planteárnoslo. Pero lo cierto es que  somos una familia mitad y mitad, a mi me gusta la ilusión y la emoción de los regalos y a mi madre se que también. A mi padre y a mi hermana les da igual, pasan. Si no hay regalos, mejor, menos quebraderos de cabeza. De hecho mi hermana y  su marido, este año, han decidido no regalarse nada y han dado el dinero que se iban a gastar en ellos a Cruz Roja. Ellos piensan que ya tienen todo lo que necesitan y más y es verdad. Me enorgullece el gesto.

     El sábado pensaba en esto y en las cosas que tengo y que ya de "puro" tenerlas han perdido la FELICIDAD DE LA EXPECTACIÓN o la emoción de no tenerlas, o la alegría de acabar de recibirlas. Y es que somos así, muchas veces, la mayoría, nos causa más felicidad  el deseo de poseer, de tener, de experimentar algo, que el hecho en sí cuando lo cumplimos. Eso lo decía un día Punset en su programa REDES y ponía como ejemplo la salivación del Perro de Paulov al oir la campanilla, que solo ante la expectativa de la comida ya salivaba. Era feliz antes de que se la dieran. Sólo saber que iba a recibirla ya le hacía sentirse alegre.

Total que pensando esto llegué a la conclusión de que este año me voy a re-regalar cosas que ya tengo y que he dejado de valorar. Cosas que en su momento deseé mucho, ¡¡muchísimo!! y que ahora están ahí y ya no las miro como antes. Ahora son mías y han pasado al cajón de las cosas que ya tengo. Me voy a re-regalar  un montón de libros que me compré con una ilusión tremenda y que no han salido de la estantería, voy a hacerme un superpaquete de libros nuevos. Me voy a re-regalar  mi cámara de fotos, que la uso, sí, pero ya no me quedo embobada mirándola como la primera vez que me la dieron y todavía tiene muchas muchas funciones que no se usar, o que no uso, me voy a tomar la molestia de conocerla y disfrutarla a tope, porque re-regalarme mi cámara de fotos implica hacer más fotos, salir a la calle, mirar de otra forma, disfrutar de esa afición y no usar solo la cámara para eventos especiales que es para lo que uso actualmente.  Me voy a poner bajo mi árbol, mi teléfono móvil que aún lo estoy pagando, 5 euros al mes, pero que cada día me gusta más y me lo compré una tarde tonta de verano y no me ha dado tiempo a deleitarme en el placer de lograrlo. Y la falsa silla Barcelona que nos compramos hace poco porque nos enamoramos de ella y ahí está, muy bonita, pero ya no la apreciamos tanto como cuando estaba en la tienda. Me voy a re-regalar  el Trivial y alguna de mis nancys, que están un poco de adorno en casa y necesitan que vuelva  a mirarlos con otros ojos. Y me voy a re-regalar  mis botines de charol rojo que me los he puesto 3 veces desde 2008. Y mis colección de CD de Arias de óperas de Puccini que está muerto de la risa en una estantería y que no lo he vuelto a escuchar desde....ufff ¡no quiero ni pensarlo!!. Y me voy a re-regalar  3 revistas de GRAO a las que me suscribí y todavía ¡¡no las he leído!! Y me voy a envolver mi título de la carrera, mi certificado de la oposición y mi título de máster, ¡y me lo voy a regalar! para volver a sentir la emoción que sentí cuando los conseguí. Y me voy a regalar un vale de una cena en casa con mi chico, hecha por mí, en la que pondré la mesa con velas y brindaremos por habernos conocido y a pesar de ser tan "especiales" los dos tener los huevos de seguir adelante y querernos. Y alguna cosita de maquillaje seguro que también re-recae.
 
Todo esto por muy friki que suene, me lo pienso envolver en papel de regalo, o hacer unos bonitos envoltorios. Pienso hacer la ceremonia de regalos completa, porque la ocasión lo merece, porque hay que volver a valorar lo que se tiene, lo que se ha conseguido y dejar de desear lo que nos falta, porque mientras eso que nos falte no sea cariño, salud o proyectos en esta vida, creo que podemos prescindir de ello. Y se que la frase de la salud, el amor, los proyectos es muy recurrente en esto días tiempos, pero es que un proyecto puede ser proponerse de una vez por todas CAMBIAR LAS COSAS, A MEJOR.

Cuando tenga los regalos puestos os los enseñaré. Prometido.

De momento os enseño mi árbol low cost. Las luces ya las tenía, la cinta verde me costó 2 euros. O sea que el precio: 2 euritos y luce de maravilla (en la foto no se aprecia mucho, la verdad).


¡¡¡Vamos, vamos que llega el verano!!!


¡¡¡LA PRIMAVERA ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA!!! ¡¡Y el verano!!, listo para disfrutarse. Habrá que ir planteándose cositas como:

  • Este año, ¿bañador o bikini? e ir comprándose uno o dos ahora que son mas baratos. Nuevos trajes naúticos para lucirlos en  la playa o en la piscina o en el balcón de casa, ¿por qué no?

  • En la farmacia ya podéis encontrar unos comprimidos que ayudan a preparar la piel para la exposición solar y también alargan el bronceado y lo hacen más duradero.

  • Los protectores solares no puden faltar en nuestras bolsos.  Es bueno aprovechar que aún no estamos en plena temporada primaveraniega para ir adquiriendo poco a poco los básicos de belleza y salud: cremas bronceadoras, protectores solares, mascarillas capilares, aftersun y lociones hidratantes con destellos dorados que tan bien lucen en la piel bronceada.


  • Las vacaciones ¿en España o fuera? Tal y como está la cosa, yo me iré al pueblo, como hago siempre, así que en este tema no tengo problema. Lo tengo claro desde hace muchos años.

  • Hay que empezar a preparar comidas fresquitas y ligeras y beber mucho agua.  El calor ya sabemos que nos hace perder el apetito y necesitamos refrescarnos por dentro.


 ¡PARA!¡PARA¡ ¡PARA!¡PARA¡ 
 


¿Qué? ¿Qué Estoy exagerando?




Veamos, hoy es 3 de diciembre. Perfecto. El 25 de octubre en ciertas cadenas de supermercados, juguetes o decoración ya estaban anunciando la navidad. Productos de navidad, alimentos de navidad, decoración navideña y sobre todo juguetes para los niños. Es decir ¡¡¡¡2 MESES ANTES!!!. Me parece aberrante. Me repatea. Me fastidia soberanamente, porque esta inquietud por... ¿?¿?¿?... por qué hacen esto ¿POR VENDER?, al final, lo que nos hace es vivir deprisa, vivir a trompicones una vida que ya de por si va que se las pela de rápida.
 
Vamos a ver si con unos sencillos ejemplos estilo COCO de Barrio Sésamo somos conscientes de lo absurdos que somos a veces.
 
 
 
¿Qué son 2 meses?
 
2 meses son las vacaciones de verano de un profesor (que tienen muuuuuuuuchas vacaciones)  y casi las de los alumnos. Del 24 de junio al 24 de agosto: ¡¡¡SON DOS MESES!! Coño, ¡¡que es el verano enterito!!  Hay alguien, en su sano juicio, que según empieza el verano, ¿ya está preparándose para el otoño? Hay alguien que el último día de clase ¿se pone a preparar las libretas para el primer día del siguiente curso*? Durante estos 2 meses hay alumnos que se estudian el curso entero, de nuevo, para aprobarlo en septiembre.
De los 2 meses de verano, la mayor parte de la gente privilegiada, tiene 15 DÍAS DE VACACIONES. Fijaos de 60 días: 15. Dan de sí dos meses, eh?
 
 
2 meses en un embarazo, es la diferencia entre estar genial con tu barriguilla...a ¡¡¡¡no poder soportarlo más!! de los  7 meses de embarazo a los 9 meses de obligado cumplimento van ¡¡¡2 meses!!!. ¿Alguna madre en la sala nos quiere contar lo que implican esos 2 últimos meses?  
 
2 meses sin paga. Os imagináis que mañana os dicen en el curro, vais a estar ¡¡2 meses sin cobrar!! es decir desde hoy 3 de diciembre, hasta la nómina del 3 de febrero al 3 de marzo...sin un duro. !Tela!
 
En estos 60 días entre el 26 de cotubre y el 26 de diciembre habrá ¡¡2!! puentes. En noviembre y en diciembre, que está por llegar. Antes de que llegue la navidad, de pleno, de que sea navidad, primero tiene que ser el día de los Santos y después la Constitución y la Inmaculada. Es decir, antes del roscón, que ya se vende en algunos sitios, ¡¡UN POQUITO DE POR FAVORRRRRR!!!, hay que comerser los buñuelos y los huesos de santo y matar al cerdo de San Martín y coger castañas y hacer membrillo y coger setas y ver las hojas cayendo del árbol.  Antes del invierno, 21 de diciembre, debe pasar el otoño!!!
 
En el colegio/ instituto estos dos meses ¡¡son una evaluación!! la primera. Los alumnos el 26 de octubre están casi con la 2ª lección (algunos igual ni ha podido dar la 1ª) y ya les están bombardeando con cosas que van a ser cuando ellos tengan las notas de toda la evaluación en casa.
 
Dos meses desde hoy es ¡3 de febrero! ¿hay alguien qué este comprando algo, hoy, para comérselo el 3 de febrero o más tarde?
 
Hace dos meses todavía era 3 de octubre.  Yo, me estaba bañando en la playa aún.
 
Me gusta la Navidad, en realidad me gusta más la prenavidad. Esa semana y media antes de los días festivos en sí, porque la navidad en cuanto empieza me deprime. Pero esos días anteriores, cuando se puede palpar la navidad, el frío, donde lo haga, ese algo infantil que tienen estos días, me gustan. Lamentablemente, cada año, pretenden meternos por los ojos la navidad antes y eso es una porquería. Tengo amigas que ha comprado hace 3 semanas los reyes de sus hijos. No lo comprendo, además estoy convencida de que eso que argumentan de que es más barato si compras antes es una milonga de tres al cuarto, porque desde que se los han comprado hasta el dia de reyes hay casi ¡¡¡3 meses!! Tiempo mas que suficiente para que sus hijos les pidan otra cosa y ellas sean incapaces de negarse. O simplemente que si han sucumbido al bombardeo preprepreprepreprenavideño, ¿van a ser capaces de dejar de comprar juguetes en plena campaña? lo dudo.
Al final el truco está en: compra ahora y compra después ergo compra dos veces.
 
Que estemos viviendo la navidad en noviembre, el mes entero, implica que dejamos de vivir noviembre. Que somos incapaces de estar en hoy, para pensar solo en mañana. Eso es un rollo de vida, al menos para mí. Eso de correr, de ir siempre por delante, de estar constantemente pensando en mañana o en pasado mañana no te deja disfrutar el presente como se merece .
 
 
 
Yo prefiero cada cosa en su sitio y cada día en su mes, qué queréis que os diga. Y en todo caso si tengo que comprar más barato, lo dejo para después, para las rebajas. Pero comprar loteria de navidad en agosto, turrones en octubre, reyes en noviembre, escuchar villancicos mes y medio antes (como mucho los villancicos 2 minutos antes de la navidad y durante 50 segundos, lo demás es abundancia), eso no me gusta. A mi me gusta la prenavidad, esa de una semana antes. Esa del día de la lotería. Pero no empezar la navidad el día del Pilar. Eso es una absurdez tan grande, tan grande como que el día de Reyes nos pongamos las sandalias porque ya está aquí el verano.
 
 

 
* Sí, lo de comprar los libros de texto del curso siguiente en pleno verano también me parece una MIERDA. No había nada que me gustase más que en pleno septiembre ir a comprarme, YO,  los libros. Pasarme algunas tardes forrándolos (claro...YO ME FORRABA MIS LIBROS ¡mamás del mundo!), olerlos...olerlos...y volverlos a oler, leerlos y saber lo que me esperaba ese curso, lo que iba a aprender (con matemáticas no me pasaba nada de esto...motivación 0 con el libro de mates). Era genial el principio de curso así. Y no ahora, que la compra de los libros es LA GUERRA y está totalemente mercantilizada, marketinizada y es una porquería tener los libros ya en pleno verano, asi no hay quien disfrute el día a día, joperrrr!!!

Nostalgia de la infancia

Tengo nostalgia de mi infancia, una nostalgia que en estos días navideños se acentúa muchísimo.
Estoy pasando la segunda parte de las vacaciones en mi pueblo. Esta mañana me he decidido a salir a la calle en busca de unos décimos de lotería para el sorteo del niño que me han encargado los que viven a 600 km de aquí. Hace frío. Mi pueblo es una villa preciosa del norte. Hoy no luce el sol, está nublado, nebuloso, las gotitas de la niebla se te pegan en la cara casi casi como esos "aguas termales" que venden en las perfumerías y farmacias.
Mi pueblo ya no es el mismo que era cuando yo era una niña. No hay nadie por la calle. Apenas  me he cruzado con gente. Recuerdo que entonces, en mi infancia, los chavales estábamos todo el día "porai". Sólo con  bajar al barrio ya te encontrabas a todos los vecinos-amigos jugando, con las bicis, con el balón, con las muñecas, con los patines, a la goma, a policías y ladrones, a la comiditas...Estaba plagado de niños que después de desayunar, hacer algo de tarea ( en mi caso era así), y echar una mano en casa o hacer los recados, nos íbamos a jugar a la calle. Hoy no he visto a ningún niño. Ni un solo grito infantil en el barrio. NADA.
¿Y la Calle Mayor? antes llena de vida, ¡¡todos los comercios que había!! algunos siguen, pero casi ni los vemos. Cuando yo era niña la Calle Mayor era un espectáculo de escaparates navideños. Yo creo que en mi pueblo la navidad empezaba el día que "La Guindilla" (droguería, papelería, productos fitosanitarios) ponía el Belén en su escaparate. Las primeras luces navideñas con música que yo recuerdo las vi aquí. ¿Y las jugueterías? había ¡3! Ahora no hay ninguna. Y la carnicería de "Quino". Y el estanco. Y la imprenta de "Roquete" con el ruido característico de la impresora, que todos los niños imitábamos, una Minerva seguramente (jejeje esto lo sé por Cuentamé). Y "el rufinin" padre e hijo, y "el Manolin" y "la Lola", y "el bodeguero viejo" y ¡¡el Paripé! con la máquina de bolas de chicle a 1 peseta y la otra de golosinas  por un duro. La de bolas que se nos habrán caído rodando calle mayor abajo!.
La navidad era diferente. Si teníamos suerte, y solíamos tenerla: ¡nevaba!. Recuerdo las botas de goma rojas que nos trajo mi tía Petra, ¡¡hasta tenían con un poco de tacón!! cómo me gustaban y eso que cuando pude llevarlas, cuando ya tenía una edad para llevar ese tacón de cowboy, ya empezaban a estarme pequeñas y me hacían daño, pero ¡¡sarna con gusto no picaba!!.
Si nevaba era genial, pero si helaba era más genial, porque entonces no todas las calles estaban asfaltadas, y menos en la zona en la que yo vivía. Aquí había charcos, ¡¡charcos enormes!! y esos charcos se helaban y ¡¡patinábamos en ellos!! patinábamos en los charcos... Y cuando nos hartábamos de patinar (a duras penas te daba para deslizarte 3 metros, pero éramos pequeños y todo parecía más grande) entonces comprobábamos la dureza del hielo. Piedra o palo  en mano y a romper el hielo. Lo normal era llegar luego a casa mojados, manchados, preocupados de la bronca que nos iba a caer.
La navidad era diferente cuando era una niña. Y lo echo mucho de menos.
Mi pueblo era diferente y lo echo de menos. Hoy lo he encontrado viejo, cansado. Como si él también hubiera ido envejeciendo al mismo tiempo que yo. Pero no es él, soy yo. Lo se. Se que los niños (que hoy no he visto) estarán viviendo sus navidades de niños, las que se vivan ahora, como yo viví y disfruté las mías y casi con toda seguridad cuando ellos lleguen a mi edad recordarán con nostalgia sus tiempos de infancia y navidad. Y seguro que también hacen recuento de las tiendas, de los bares que había antes y ahora no están. Seguro que todo seguirá cambiando, por mucho que yo hoy desearía volver a ser y volver a estar en aquel pueblo mío de mi niñez.
En mi pueblo a 3deenerodedosmil12.