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Reflexiones de una veraneanta obtusa I. Lo que se dice en el Facebook

Leo el Facebook y me quedo perpleja con algunas publicaciones.
Para empezar, hay personas que deciden hacer limpieza de Facebook, o sea de contactos porque decir amigos es mucho decir, y una vez hecha la limpieza proclaman a los 4facebooks que han llevado a cabo tal tarea porque había personas que estaban ahí pero con las que no tenían contacto alguno, porque había mucha morralla humana en sus contactos, porque había gente que nunca ponía nada (es decir nunca dio un Me Gusta a esas fotos chachis pirulis que colgamos en honor a nuestro orgullo narcisista),  en fin, que había gente que les sobraba y la han quitado. Vale, me parece lógico, pero ¿por qué lo proclaman si esa gente ya no se va a enterar? Acaso pretenden que el resto de contactos pensemos: - "joder con Manolo, hay que tener cuidado que a la mínima te echa del Facebook" ...
¿Lo dicen para impresionar? ¿Asustar? Reafirmarse en lo que han hecho? -"mira que valiente soy, que borro amigos..."
O para que los que nos hemos librado de la quema nos sintamos Los Elegidos.

Luego están los que lanzan mensajes ocultos a gente que no sé si siguen teniendo o no en sus filas de seguidores. Son mensajes muy radicales y dramáticos:
"La amistad algunos la entienden como algo que no hay que cuidar, pues ahora yo te mando a la mierda por no haberme cuidado como amiga"
"Solo los buenos amigos están ahí cuando los necesitas, esta claro que tú eres de la otra clase y por eso te he sacado de mi Facebook, yo al revés que tú, te deseo lo mejor, aunque ya sé que eres un falso"....

Y cosas así que, igual que antes, tú piensas... "Caray con Ana, en cuanto me eche del Facebook me dedica un epitafio."

En serio, esto ¿por qué lo hacemos? ¿No os parece ridículo? Hablamos a alguien que no nos importa, que no va a leernos para decirle que su amistad no está a nuestra altura. Nos hemos preguntado si nuestra amistad es agradable para los otros.
Los comentarios de la gente a este tipo de publicaciones también son dignos de investigación social. Mucha gente, (que no sabemos ni de qué va la cosa, porque la ambigüedad y el digo sin decir es habitual), damos la razón suprema a ese amigo-contacto:
"No hagas caso a quien te desprecia"
"Gente así hay a patadas, no sufras "
" Tú mereces todo, todo y todo "
" Haces muy bien, que les den a esos que son traidores y malos amigos. Tu vales mucho y pasa de gilipollas "
Y oye... Nos cargamos de razones y somos muy coherentes.
Cada publicación así suele tener unos chorrocientos mil  Me Gusta.

(Cuando damos un me gusta no significa me gusta, significa :
Por no quedar mal te pongo Me gusta, pesado, pelmaplasta, pero no me importa mucho lo que pones)

Y también paso "vergüensa de la güena" con las demostraciones facebukeras de amor a la pareja:
Foto de la pareja y te amo, te adoro, te compro un loro.
Cosas además que enlazan a otras redes con los # y los @.
-"Te quiero y ya. #Contigoalfindelmundo @pilicalfu"
-" Sólo tú eres mi #amorpaeatodalavida"
-"Ves como te quiero @manolitalol "
Y todo eso dedicado a una sola persona, ¿por qué lo publican así? :
A) Para que todos sepamos que por fin tienen pareja
B) Para que todos sepamos que por fin tienen pareja.
C) porque no se lo dicen a la cara y usan el Facebook para comunicarse
D) Porque si no lo dicen no les luce el amor.
E) Aburrimiento.
F) Tontez absurda.
G) Está en realidad dedicado a las ex parejas para darles en los morricos.

A mi personalmente me importa bastante poco si alguien quiere o no muchísimo a su pareja. No me meto en ello y no pienso darle a Me gusta porque creo que ese tipo de publicaciones no van conmigo. ¿Qué pinto yo dando  me gusta a una cosa así?  Lo curioso es cuando ni siquiera la pareja, destinataria única de ese mensaje, le da al me gusta.

Se pueden borrar amigos, (contactos) , del Facebook sin tanta ceremonia, no pasa nada, todos quitamos y a todos NOS QUITAN de algún Facebook alguna vez. Se puede pasar de alguien que no es de nuestro agrado y se puede querer mucho a la pareja sin tanta explosión y perifollo.
Ahora, cada cual que haga lo que le de la gana.... Pero, no seáis ridis... Que lo sois un rato.
                               La veraneanta obtusa.

Me gusta: EL PAN

Me encanta el pan.
Comer pan recién hecho es uno de esos pequeños placeres, al alcance de casi todos, al que apenas damos importancia. Hasta que lo estamos saboreando. O...hasta cuando hace mucho que no lo saboreamos.

Me encanta el pan.
Es una de mis golosinas preferidas y si por mi fuera me alimentaría a base de este compuesto de harina, sal, levadura y agua.

El pan además de sabor, tiene olor. El olor a pan recién hecho es incomparable. Tengo la suerte de tener una panadería, de esas en la que hacen pan rico, rico,  debajo de mi casa. En ocasiones el olor a pan se cuela y me dan ganas de gritar de felicidad. ¿Es un orgasmo? Sí, es un orgasmo.

Todas las mañanas desayuno un bollito de pan recién hecho. Muchos días recién sacado del horno. Mi chico con aceite y sal y yo con mantequilla y mermelada, veces con tomate, de la huerta, que  me pilla muy a mano, y aceite de la tierra. La verdad es que mis desayunos son una explosión de sabor murciano.

Una de las mejores cosas que tiene esta fea ciudad en la que vivo son sus panaderías.
 Yo soy de pueblo, de pueblo pequeño. De un pueblo en el que hace años daba gusto comprar pan. Hacían unas tortas que ahora hacen las delicias de nuestras mentes cuando nos da por recordar nuestra infancia. Nadie en mi pueblo se ha quedado sin merendar esas tortas. A mi me encantaban con chorizo pamplonica. Estaban superdeliciosas con pralin o nocilla. Mejor pralin.  Lamentablemente en mi pueblo, ahora, el pan no vale nada. Es malo. No se lo curran. Es mucho mejor comprarte una baguette precocida que el pan de allí y me da una pena enorme que se haya perdido esa esencia panadera.

Me encanta el pan.
Sobre todo me pierde el pan sobado. De miga compacta muy blanca y corteza dura, aunque poco cocida.

Prefiero el pan poco cocido, blanquito.
Si empiezo una barra de pan seguramente me la terminaré de una tacada. Como me conozco suelo guardar el pan, tengo para ello una cestita de mimbre y una bolsita de tela, aunque si paso por la cocina y miro la cesta, casi como sin querer que yo misma me entere de lo que hago, le doy  un pellizquillo al pan. Y luego otro, y otro. Y me marcho. Y al rato vuelvo y ataco de nuevo.

El pan es adictivo.

Esas panaderías en las que tienen mil tipos de pan me chiflan, aunque me pongo muy nerviosa ante tanta variedad, porque desearía probarlo todo y eso es imposible.
Tienen un atractivo especial las panaderías antiguas, las añejas, las que se ve que están ahí de toda la vida. Las de mostrador de pan de  mármol. Las de armarios de madera repletos de pan de diferentes texturas y tamaños.

Hoy iba por la calle y he pasado por una panadería, desde fuera he visto unos panecillos blancos, blancos y he pasado de largo para terminar dándome la vuelta y comprando media docena. Luego los he congelado, para tenerlos en esas ocasiones en las que me falte. Aunque antes he pellizcado uno de ellos.

Cuando nos vamos a perripueblo nos gusta el viaje de ida porque nos comemos un bocata de jamón, o de salchichón, que nos llevamos hecho de casa, con una bollo de nuestra panadería de abajo. Yo devoro el bocadillo, no tardo nada en comérmelo y siempre me quedo con ganas de más. A la vuelta nos lo hacemos con torta de aceite de perripueblo, el único pan que aún merece la pena, y de nuevo el viaje tiene esa magia que le da la hora de comer el bocata. 

Si visitamos algún pueblo buscamos la panadería y compramos pan. Este año hemos decidido irnos 3 días a los Pirineos y ya estoy deseando ir en busca de la panadería para hacer unos buenos bocadillos y echarnos a andar por la naturaleza.
Pan de pueblo y naturaleza, con eso tendré unas vacaciones más que maravillosas.
 
Me encanta el pan.
Cuando era niña me tocaba ir a comprarlo y era raro el día en el que la barra llegaba entera a casa. Me atrevería a decir que la mayor parte de las personas que íbamos con pan por las calles de perripueblo, lo llevábamos pellizcado.


Me encanta el pan.
 Para acompañar platos, me gusta mucho solo, me chifla para bocadillos. Me gusta comerlo en cualquier momento. Unos huevos fritos untados con buen pan es una manjar. 
Adoro esos restaurantes en los que te ponen panecillos riquísimos antes de servirte la comida. Suelo comerme uno antes de empezar a comer. No lo puedo, ni lo quiero evitar.

Investigar, conocer el pan. Disfrutar de los diferentes tipos de pan. Hacer pan. Valorar a esos panaderos que se lo curran mucho, que hacen panes deliciosos, es una obligación.
Disfrutar del pan es un derecho.
 


Viva el PAN


Via www.lacanasta.es



Foto de Camila Román



 
Vía Lazyblog





 
 
 
 
 
 
Via www.lacanasta.es







Via www.lacanasta.es


 

Foto de José Hidalgo


 

Vía La cocina de Lechuza






 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
Vía Mis recetas favoritas