LAS chachi COMUNIONES

Es época de comuniones. ¡¡VIVA EL DESPILFARRO!!
 
Me ponen las comuniones,
¡¡Ayyy como me ponen!! Me ponen como una moto sin tubo de escape. Mala, malita, mala. Sin rodeos:
 
NO LAS SOPORTO NI A 6000 KM DE DISTANCIA.
 
Y no, no os engañéis, no es por el sacramento. Ni por la catequesis a la que tienen que ir los niños. No es por la iglesia, ni por la religión. ¡Que va!, en este caso no tengo nada que objetar a la iglesia santa católica y apostólica.  ¡Años tendría yo a los niños haciendo catequesis de comunión!, ¡a ver cuantos padres, aguantaban!
 
Mi repulsa es por esos padres que han hecho de la Comunión un auténtico show de las vanidades. Por ese aburguesamiento rancio y putrefacto que destilan algunas comuniones de hoy en día a las que poco menos tienes que acudir demostrando que eres capaz de regalarle al niño de turno un riñón de tu cuerpo si te lo pidieran. Por esa chorrimemez de celebrar las comuniones como si fuesen bodas, que además hace que los padres se empeñen, económicamente,  porque su hijo haga la comunión. Perdón, porque haga la comunión, no. PORQUE SU COMUNIÓN SEA LA MEJOR Y MÁS RIMBOMBANTE DEL LUGAR. Sí, yo conozco familias que han pasado ¡¡2 años!! de penurias, de privaciones por tener que celebrar una chachi comunión.
 
 
La mayoría de las madres de los niños que hacen la comunión son mujeres jóvenes. Muy jóvenes. Y me pregunto porqué les sigue gustando eso de  hacer la fotos de comunión de sus hijos. Por favor...Antaño es que o tenías las fotos de la comunión o no tenías fotos. Hace unos 30 años es que eso de las fotos no era como el comer, no era posible hacerse fotos a diestro y siniestro como ahora. Era raro el que tenía una cámara de fotos y si la tenías, los carretes se compraban para eventos supermegaespeciales, y luego así salían las fotos que se veía un paisaje descomunal y unos pocos puntos de colores. Así que si tu madre quería verte guapa requeteguapa pues te llevaba al fotógrafo a hacerte las fotos de la comunión, que para tu vergüenza siguen expuestas en el salón de tu casa, en esa pared donde no has crecido y todavía tienes 9 años y una pelusilla bigotera incipiente...

Sí hablo de mi. ¿Hoy? hoy si hace falta las madres llevan a sus niñas de 8 años a hacerse la depilación láser para las fotos. Pues lo que digo, no comprendo ese afán de fotos comuniantas, las niñas con cara de pedos (que es como se tiene la cara a esa edad) con esos vestidos, que no les pegan nada, sobre todo porque ahora también a diario ya se vistan como si fueran adultas, (antes es que también vestíamos de niñas hasta bien mayorcitas) y de repente verlas vestidas cual "niñas de la casa de la pradera" o "pequeños militares" (¿que de donde saldrá este traje de los niños?) pues está entre el espanto y el susto.

 El afán no es solo hacerles las fotos sino enseñarlas. Madre mía la de respiraciones profundas que he hecho yo para no decir lo que estoy escribiendo aquí cuando me han enseñado, con toda la ilusión del mundo, el ALBUM DE COMUNIÓN DE MIS HIJOS. Pero....de verdad ¿esto os parece estético?. Como mucho se plantean el ir a fotógrafos que no les hagan la típicas fotos de Libro-rosario niñ@ rezando, pero me da igual...si a cambio les ponen a los niños con un fondo pastoril, bucólico, y ellos hay plantados con su vestidos de comunión.

Hace un año o dos (en esto del paso del tiempo ya soy muy mala), la hija de una prima carnal mía, a la que apenas conozco, a su hija, hizo la comunión. Mi prima se gastó sus dineros en hacer los típicos recordatorios- foto. Nos mandó uno a cada uno de la familia...y somo mucha familia, la verdad. En mi casa mandó para mis padres, para mis dos hermanos y para mi: 4 recordatorios. Desde luego el mío, y lo siento por mi prima y su hija, pero es que ni lo he abierto. Lo tengo en mi habitación, de casa de mis padres, guardado en un cajón y hay permanecerá hasta que vaya a la basura, no tiene más recorrido. Mi prima no se si trabaja, es madre joven y divorciada. Si curra no tiene ningún trabajo chachi, y decide TIRAR el dinero de esa forma, ella lo hará con toda su buena intención, pero es que es tan, tan, tan absurdo. De verdad, gasteté ese dinero de las dichosas fotos en ti. En un bolso, en unos zapatos, en una mariscada, en un libro, en cogerte un pedo...me da igual, pero no me mandes recordatorios que voy a tirar a la basura.

Hasta hace poco mi madre, recordatorio de comunión que le daban, recordatorio que ponía en el escritorio de mi habitación. Total que tenía la repisa de arriba llena de primos, vecinos, incluida yo misma y mis hermanos de COMUNIÓN. Verlo yo, mal, pero a base de tenerlo ahí una parece que se acostumbra y ya ni se da cuenta, pero cuando empecé a ir con mi chico pues él SÍ LOS VEÍA,  a todos, desde las alturas, con nuestras caras de pedos. Niños que ya, hoy por hoy somos adultos y bien adultos, ahí estancados en un momento de la  infancia. Tenía hasta la foto de mi prima R, que lleva un año dándole la vara al cura del pueblo porque quiere apostatar!!!! y mi madre ahí la tiene a la pobre, de comunión!! Así que le comenté a mi madre que en fin...que la casa desde luego es suya, pero que no era muy lógico tener todas esas fotos ahí. Y la jodida de ella va y me dice que ya, que a ella tampoco le gustan, pero que qué hace con tanto recordatorio que le regalan...Y tiene toda la razón!!
¡¡Que no nos deis más recordatorios de comuniones!! ¡¡leñe!! que no tenemos donde ponerlos y no pensamos hacer un álbum con ellos. Aunque oye, igual es una idea y dentro de 600 años eso tiene su valor. De momento, son una horterez, bajo mi humilde y "radical" punto de vista.

 
Lo de los regalos que hay que hacer a los niños comuniantes ya me parece sencillamente escandaloso. Sin más. Y a veces absurdo y rollo. Resulta que una amiga mía ha tenido una comunión este finde, de una sobrina. Se han gastado ¡¡150 euros!! en unos pendientes. Habéis acertado:

¡¡¡¡¡ DE TOUS!!!!!

¡¡¡¡ JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!
 
¿150 EUROS en unos pendientes? ¿Pretenden que la niña valore esos pendientes? vamos o es la tipa esta del glamour, cómo se llama, la flaca esta a la que se le dice It girl  o algo parecido, la Oliva Palermo, ¡coño!, o mucho me temo que los pendientes acabaran como todos los pendientes de los 9 años, por muy de Tous que sean, en un joyerito en un cajón.
¡La cantidad de  libros que se pueden comprar con 150 euros¡
Uff, me llevan los demonios. Yo, no digo los libros por hacerme la culturillas, es que a mi me encantaban los regalos de libros, y gomas de borrar y lápices y libretas rosas y estuches y mochilas, cosas que podía usar.
Pero los pendientes...En fin, no deja de ser un regalo típico y tópico, y que lo regale una abuela, una tía mayor, de las de toda la vida, ¡¡vale!! pero mi amiga que tiene 39 tacos.

Supongo, de todos modos, que seguirán las instrucciones de los padres que les habrán dicho que le regalen eso. Porque es que también existen las !LISTAS DE REGALOS DE COMUNIÓN! en las que se incluyen  las videoconsolas, los tablets, móviles (IPhone a poder ser), viajes a Eurodisney y demás pasadas de frenada que me parecen un escándalo y una desastrosa manera de educar a tu hijo, tanto como persona, como  en esa religión católica que tanto parecen predicar. Y lo dejo aquí que no quiero encenderme. Más.
 
 
En serio, lo de las comuniones me parece una salida de tono de esta sociedad que a veces odio. Ya se que hay gente sensata que no se empeña para que sus hijos celebren el día que el señor entra en ellos. Por cierto, tras toda esa catequesis que hacen los niños, que levante la mano el padre o madre que me pueda explicar que significa y qué implica, católicamente hablando, hacer la comunión. Y no vale contestar: tener un Ipad.
 

MALOS TIEMPOS

Se casaron un martes de agosto, a primera hora de la mañana, después, se fueron al campo, a segar. No tuvieron banquete, ni luna de miel, sus padres decían que les habían tocado vivir malos tiempos.
Tuvieron que creer que su Anselmo, el mayor de sus cinco hijos, nació muerto a pesar de haberlo oído llorar, eran malos tiempos para reclamar nada.
De malos tiempos habló su nieto antes de irse tan lejos a trabajar.
 Malos tiempos, fue lo que dijo, bajando la mirada, el director de su banco cuando les comunicó el desahucio.
Anoche, los dos, juntos y hartos, decidieron poner fin a tantos malos tiempos.



IN MEMORIAM de todas las víctimas de un sistema absurdo, indigno y opresivo.




La pena es que a pesar de todo, a los señores que mandan y a sus fieles vasallos toda esta situación social no les importa. Más bien una tiene la sensación de que les molesta profundamente que haya gente que se queja porque lo está pasando muy mal. Maldecojones.
Si escuchamos a Dolores de Cospedal diciendo eso de que los votantes del PP antes dejan de comer que pagar la hipoteca, tenemos 2 alternativas:

- entrar en erupción y generar energía para poner en funcionamiento un petrolero que recorra el Indico, el Pacífico y el Atlántico sin parar durante 48 años.

o

- reirte, reírte, descojonarte, reírte, partirte la caja, llorar de risa, llamarle TONTA,TU LO QUE PASA ES QUE ERES TONTA y mientras te ríes llamar a tu amigos del PP y decirles, riéndote, que eso tú no lo sabías...eso de que antes dejan de comer, que te parece raro, pero que lo dice su lideresa...que miren a ver...no vaya a ser que les echen del PP porque hayan decidido COMER POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES.


Lo que pasa, es que esa mujer, manda mucho. Decide mucho. Decide sobre NUESTRAS VIDAS. Y sobre todo ELLA VIVE MUY BIEN. Como todos los de su calaña. Viven y van a seguir viviendo tan cómoda y chachimente que lo único que les preocupa mucho, mucho, mucho, mucho...ES SU OTRA VIDA, LA ETERNA. Y para ello van a misa, van a ver al Papa de Roma, van a ver a las monjitas, son amigas de los obispos y se oponen al aborto en todos sus supuestos (menos en el de: CUANDO ME TOCA A MI, en ese supuesto si hay que abortar se aborta, que para eso ya daremos luego una donación o algo).

No les importamos una mierda, y perdónenme la palabra si es que les pillo comiendo. Sólo se importan ellos, su poder y su mangamiento, su choriceo y sus chanchullos. Ni siquiera les importa su dignidad, porque no la tienen. No tiene dignidad una persona cuando proclama y critica a los 400 vientos una cosa durante 8 años y luego cuando le toca el turno de demostrar su valía hace lo mismo que criticó. Y tampoco la tiene el que hizo durante 8 años lo que ahora critica que se haga. No tiene dignidad una persona que para defenderse de su ineptitud, tras proclamar su sapiencia, se basa en el argumento del Y TU MÁS. No tiene dignidad el que se cree que él es el único vilipendiado porque haya personas que le digan a la cara que ELLOS NO LES REPRESENTAN. No tiene dignidad una persona que solo acepta que le laman el culo.






El arte de discutir: volcanes en erupción.

Tengo un fallo de serie. Y es gordo.
 
Los que me conocéis y leéis por el blog, interpretáis mis airadas críticas desde vuestra lectura, pero si me escuchaseis en directo quizá os pareciera una persona extremadamente exaltada. Creo que yo tengo tantos fans como detractores por esta forma de ser. Y claro, esa simpatía o rechazo que despierto es directamente proporcional a si lo que digo es del gusto o desagrado  de mis receptores.
 
Yo no soy una persona tranquila. No. No tengo claro si por mis venas corre sangre o lava volcánica. Tal y como suelo entrar en erupción, cuando algo me toca las narices, me inclino más por lo segundo. Soy, además, de esas personas que entran al trapo. No suelo provocar la discusión o la polémica porque se que me enciendo, pero si me provocan soy incapaz de quedarme callada. Y lo digo en serio, es que no soy capaz de controlarme. Cuando algo me indigna yo noto como me va entrando calor, calor físico 100%, y me digo a mí misma: pasa de todo Perri, no merece la pena. Pero esa pequeña contención apenas dura una milésima de segundo, porque mi temperatura sube y sube. Y yo noto un algo, parecido a un zumbido ardiendo, que me recorre, que sin que yo lo puedo contener va ascendiendo desde mi estómago y llega a la garganta y hay un instante en el que sé que voy a estallar. Es como vomitar, no lo puedo parar. Sé que mi voz va a ir por delante de mi voluntad. Sé que antes de que mi cerebro de la orden de callar, mi boca ya habrá soltado un exabrupto y, puesto que mi lado racional en ese momento está anulado, contesto de manera instintiva, animal, lo que viene a ser: brusca.
 
Lo que suele pasar es que no soy capaz de discutir sin ponerle excesiva pasión a lo que digo. En este caso hay personas a las que les echa para atrás mi temperamento, a veces incluso a mí misma, pero noto que no soy capaz de decir las cosas de otro modo. Esta manera, cruda y áspera de debatir, de contraatacar, de argumentar tiene una lado muy peligroso: corres el riesgo de que no te tomen en serio. De que al final pese más tu forma de decir algo que lo que dices. Al mismo tiempo, mi cerebro tan "adrenalinado", porque mientras discuto tengo el corazón a 1000 por hora, no es capaz de razonar al cien por cien, con lo que mis argumentaciones a veces son vagas, difusas, e incluso no las encuentro. Simplemente me siento frustrada con las argumentaciones de  otros y sobre todo con sus comentarios acerca de mi talante, lo que me hace sentirme aún más furiosa.
 
Tras discusiones de este tipo suelo pasar VARIOS DÍAS mal. No horas, sino días. No se me quita de la cabeza el asunto y sobre todo me recuerdo a mi misma desgañitándome y, creo que, perdiendo un poco los papeles. Sé,  además, que no he logrado nada, al menos nada de lo que yo me proponía, porque al otro no le he convencido  y mi oratoria ha sido pésima.
 
Por esto me he propuesto que durante este mes de Mayo voy a controlarme. No significa que me vaya a callar, yo creo que eso ya va en mi naturaleza, pero sí que voy a controlar mis formas. Mis ataques de calor, mis entradas al trapo. Recuerdo que cuando trabajaba, en las reuniones con los jefes, yo era de las pocas personas que hablaban y solía decir lo que pensábamos la mayoría, en esos casos jamás pasé por situaciones como las que relato aquí, y generalmente acababa muy satisfecha de lo que decía y de cómo lo decía. De hecho, a pesar de haber dicho cosas que a unos jefes no les suele gustar escuchar, siempre me llevé bien con ellos. Pero con mi pareja, con amigos, en ambientes más distendidos, no hablo igual. En esos caso me llevan los demonios y luego el bajón es terrible. (También el lado gallina, gente a la que debería decirle cuatro cosas bien dichas  pero no me atrevo, esto es material para otro post.)
 
No es que sea una monstrua, no, tampoco es eso. Simplemente que empiezo a pensar que no me compensa.

Para ilustrarlo mejor os pongo el último ejemplo:
Una comida de amigos, amigos íntimos mios y amigos íntimos de mi pareja. Todos nos conocemos a todos y sabemos muy bien de que pie cojeamos. Ante la situación actual del momento español (de la que no habíamos hablado nada) uno de ellos, de la parte de mi chico, pues empieza a hablar del caso Bardem (eso que se ha estado machacando por activa y pasiva del ERE en el Bar de la hermana de los Bardem). Vale, si es cierto, pues muy mal está que digas una cosa y hagas otra. Hasta ahí yo no voy a erigirme en defensora de Bardem, desde luego, pero....¡¡joder!! con la que está cayendo, que una persona de 46 años que lleva 4 años en el paro, me hable de los Bardem, pues a mi me sacó de quicio. Vale, que igual él no quería hablar de nada, que lo dijo por decir...que se le ocurrió eso en ese momento. Pero permitidme que lo dude porque resulta que ese tema se llevaba machacando en determinados medios toda esa semana.
 
La discusión que liamos fue gorda, y muy poco comedida la verdad. Estuvimos a punto de mandar a la mierda una jornada entre amigos por culpa de este tema. Pero también es verdad que ya son ganas de picar al personal, por parte del amigo, y ganas de entrar al trapo, por la nuestra.
Como somos personas civilizadas al final nos pedimos perdón todos a todos, pero a mi me quedó mi poso de amargura, no por lo que defendí o intenté defender, (que no era otra cosas sino que me resultaba muy curioso y un poco estúpido, que de todo lo que hay que hablar acerca de la mala situación o corrupción, escogiera ese tema, que no defiendo a los Bardem, ni mucho menos, pero que dentro de una lista de prioridades, desde luego el tema Bardem a mi no me quita el sueño), sino por mi manera de decirlo. Brusca. Y sobre todo por la conclusión a la que llegaron los demás: que cuando alguien de izquierdas hace algo mal no se puede criticar...
 La bronca terminó e incluso llegamos a hacer bromas de la cuestión, pero en mi cabeza el tema estuvo días, y como veis sigue.
 
Otro ejemplo:
 Ahora ya no se puede fumar en los bares, restaurantes...etc...Pero siempre están los que fuman o lo intentan, o los lugares en los que sin ningún tipo de pudor, se sigue fumando. Vale, seré una talibana del tabaco, pero a mi me molesta. y además tengo la ley de mi parte. Y además me perjudica. Joder, que no hablamos de pedos, que molesta el olor y punto. Que hablo de una serie de sustancias que yo he decidido no seguir tomando y no tengo por qué tragarme la de los demás. Vale, pues si yo voy a un local donde la ley antitabaco se pasa por el forro, ENTRO EN ERUPCIÓN. Y soy incapaz de tomármelo con calma. No puedo, no me sale el talante de pedir por favor a quien corresponda que pida que eso no se haga. Lo paso fatal, porque me amargo yo y amargo a los que vienen conmigo, hay gente a la que no le gusta, pero puede convivir con ello, YO NO. En este caso al final terminó diciendo las cosas de la peor manera posible, poniéndome histérica y fastidiándome yo misma, porque el que tenga temperamento no significa que no lo sufra. Sobre todo porque a mí no me mola dar lecciones de educación a nadie, al revés me incomoda mucho. Me da vergüenza decirle a la gente que es muy maleducada.  
 
En fin, que me apetece controlar un poco este temperamento, estas maneras de discutir que a veces me provocan sofocos y malos ratos. Tengo en mente leer algo de oratoria,  porque las discusiones me gustan y me encantaría aprender el arte de debatir con honor y estilo. Tengo que hacerlo, porque estoy segura de que me a venir mejor leer filosofía u oratoria antes que algo de autoayuda.
¡¡Y no me lo discutáis!!!!
 
 
No es una entrada muy entrañable, pero te la dedico a ti Bettie (por perrifan)

Perri Lecturas. TRES NOCHES de Austin Wright

Pues sí, me subo al carro de reseñar mis lecturas. No se si todas o algunas o sólo esta. Mi intención es todas, y mi segunda intención es que las editoriales me regalen libros (¿no estáis vosotros envidiosos de que a otros bloguers les regalen libros, les publiquen libros, les llamen para hacer programas de televisión, les manden ropa, les envíen productos de belleza...?, pues yo sí. Para qué engañarme). Así que voy a estrenarme, blogueramente, con mis Perri Lecturas. Pero en el blog hay un enlace de Anobii donde tengo puestas algunas más, no muchas, la verdad, pero aumentará. Tengo pensado pedir a mi hermana, lectora megasuper, que colabore conmigo. Para eso primero tengo que contarle que escribo un blog y enseñárselo a ver qué le parece.
Se lo voy a regalar de cumple, mi blog. Igual le da un colapso.




TRES NOCHES una novela que ENGANCHA
 


Que un libro enganche no quiere decir que sea una literatura de mercadillo. Tres noches es una novela de novelas. Un dos por uno. En una novela, tienes dos: la historia de Susan, la protagonista y la de Tony el protagonista del thriller que lee Susan.
Interesante narrativa la de Tres noches, en la que te puedes perder en ocasiones y cuando te encuentras te das cuenta de que te has metido en el mismisimo cerebro del personaje y estás divagando en sus pensamientos (por suerte no es el Ulises de Joyce y estas divagaciones son totalmente reconocibles y cortas, sino a mi, desde luego, no me gustarían).
Susan lee una novela, un thriller, y según va leyendo va reflexionando sobre su propia vida y sobre la novela que va desgranando. Si te gusta escribir, Tres noches te gustará también por eso: por esa reflexión sobre el mero hecho de cómo un escritor se planta ante su novela y cómo va decidiendo sobre la vida de sus personajes.
A mí me enganchó. Desde el principio. Desde que la ví en la librería y leí la contraportada. Me enganchó, porque a pesar de ser una novedad en las librerías, se trata de un libro escrito hace años, cuyo autor ya no vive y que ha sido rescatado, porque se lo merece, de algún cajón de algún editor. Es buena literatura, no es un libro más y además engancha. El thriller que contiene (la novela dentro de la novela) escalofriante. Hace pensar también y en ocasiones deja muy mal cuerpo.
Para leerlo con una buena copa de vino y un bombón de vez en cuando.