Tengo twitter. No es público porque no twitteo, ¡¡lo que me faltaba!!. Pero sí que lo leo. Mucho. Me gusta leer twitter como medio de información primaria. Es decir veo lo que se cuece y luego amplio información, si merece la pena. Y si no, me río de la vida. Porque twitter tiene ese aire socarrón de sacarle punta a todo, me encanta la creatividad de las personas que lo inundan.
Vale.
Esta mañana he comido sola. Normalmente como con Perrinovio, pero hoy he llegado más tarde a casa. Mientras comía he aprovechado para conectarme a twitter y entonces me he encontrado con esto:
Vamor a ver Mariló, se que tú no vas a leer esta opinión, pero yo necesito decirte algo.
Parto de la base de que TODOS los que me leéis sabéis de esta noticia y tendréis vuestra propia vergüenza ajena al hilo de semejante mamarrachez televisiva.
En mi caso personal, sigo sin dar crédito a la cantidad de gente que veo últimamente, (y que prolifera día a día), sin prejuicio alguno, sin educación diría yo, que se está permitiendo el lujo de decir en foros públicos opiniones, que dichas entre amigos o en la sobremesa de una comida familiar ya desatarían las risas de unos, las vergüenzas ajenas de otros y las ganas de beberse la botella de pacharán o en su defecto la de fairy de otros. Que la gente se permita decir sandeces y comportarse como mamarrachos en foros públicos sobrepasa mis límites de tolerancia al ridículo ajeno.
Mariló, si tu crees en el alma, genial. Si tu crees en el alma como expresión de nuestra personalidad, como expresión de nuestro carácter, genial. Si tu crees en el alma, como esa "cosa" etérea que nos sobrevive, que sale de nuestro cuerpo cuando morimos, que sobrevuela Madrid capital y Sevilla y Toledo y llega hasta China y vaga por ahí, pues genial tía. Genial. Genial. Genial. Pero de ahí a cascarte el discursito de el "
alma de los órganos" van 45 pueblos, 567 capitales de provincia, 9867 paises, 129.845 pianos de cola y 11 millones de chalets adosados.
Tengo alguna pregunta para tí, Mariló:
¿Cuando alguien se opera las tetas, comprime su alma? ( si es que las agranda...) ¿se desprende de parte de su alma? (si es que se las reduce)
Y si una mujer sufre una mastectomía, ¿pierde parte del alma? ¿ Adonde va ese alma que ha perdido? ¿lo nota la mujer?
Y los laringectomizados...¿se les va el alma por el agujero del cuello, traqueostoma, poco a poco ?
Mariló, que ocurre si te trasplantan un riñón, dejas de ser la persona encantadora que eras y pasas a ser un gruñón, como el anterior "dueño" de tu nuevo riñón? ¿en qué porcentaje tu alma se ve invadida por el nuevo alma que trae consigo el riñón?
Y si te ponen el corazón de un infiel? exime de pagar una indemnización en caso de divorcio por infidelidad, si el corazón que te "han colocado" es el de un infiel? ¿el de un golfo?
Si una prostituta dona su hígado, ¿convierte en puta a su receptora? O sólo unos días al mes ese alma fulana se manifestará en su nuevo cuerpo y su dueña tendrá deseos irrefrenables de tirarse a todo lo que se menea y cobrarles, claro.
Que pasa si tu donante es un hombre y tú eres mujer? Pierdes la feminidad? ¿te dan ganas de tirarte pedos a todas horas?
Y si tu donante fuera homosexual? tal vez hay posibilidades de que "se te pegue" la homosexualidad o parte de ella?
Si tu donante era atleta, ¿tú puedes serlo, a pesar de ser mas perro que Niebla, solo por llevar su corazón? Me recuerda al chiste Mariló:
Doctor, doctor, después del trasplante de riñón podré tocar la guitarra?
- Por supuesto.
- Genial, porque antes no tenía ni puta idea.
Ayyy Mariló, como te columpias hija mía.
Todas estas cuestiones ya te las han preguntado bastante y han sido asunto de mofa en twitter, cosa de la que me alegro, y espero que a estas alturas ya hayas tenido tiempo de sobra de leerte los tweets.
Te vas a reír Mariló.
Pero yo ahora no me voy a reír. No me voy a reír porque te voy a decir algo que me parece muy importante. Dices, te atreves de decir, y cito literalmente tus palabras:
Y yo te voy a contestar, por mí. YO SÍ, MARILÓ. Si yo me viera en la desgracia de que mi vida dependiera de una donación, te aseguro que me daría ABSOLUTAMENTE IGUAL la procedencia del órgano. Si yo tuviera que tomar la decisión por algún familiar, amigo o conocido o si yo fuera un médico, POR SUPUESTO QUE TRASPLANTARÍA el órgano, los órganos de un asesino.
¿Acaso tú no? Venga Mariló. Ponte en la situación:
Estás en el hospital, a punto de suspirar por última vez, el hígado que necesitas no llega. Nadie es compatible contigo y lo necesitas ya. Te mueres, ¡¡coño!!, TE MUERES. Y llega el médico y te dice que POR FIN HA LLEGADO UN HÍGADO compatible. Y tú lloras de alegría. Y te dice el doctor, pero es de un asesino. Y tú entonces decides:
A- Prefiero morirme antes que llevar el hígado de un asesino. Así soy yo. Marilolista.
B- Me trasplanto, a sabiendas de que de inmediato un alma ajena y asesina entrara en mi cuerpo. Mi propio alma se irá (o parte, yo no se como va esto del alma y los órganos, eso lo sabes tu maja). Y tú serás una asesina en potencia puesto que llevas alma asesina en tu hígado.
C- Te dejas de soplapolleces y aceptas el trasplante. Maldices la hora en que ese hombre que te lo cede mató a quien quiera que matase pero te alegras de que al menos en tu caso esté dando vida.
Mariló, ¿sabes que órganos me costaría a mi aceptar? Mira a mi me costaría aceptar el corazón de un joven que haya fallecido en la flor de su vida. Me costaría aceptar el de un padre o una madre que dejan a su familia por la causa que sea. Me costaría estar esperando que otro niño muera para que el mío se salve. Eso, tía, es doloroso. Pero la vida es puñetera, hasta para eso. Según tu teoría, ¿qué clase de alma tiene el que espera "desesperado" que otro muera para salvarse él?.
Fíjate pero el órgano del asesino es el que menos me cuesta aceptar.
No, Mariló, desde luego que no creo que el alma exista mas allá de la muerte. Ni creo que mis órganos lleven parte de mí. Yo soy yo, entera. Una vez que muera, yo, como personalidad, como alma como dices tú, habré desaparecido.
Para terminar de arreglar tu discurso dices que tú eres donante de todos sus órganos. ¿Y? ¿Eso lo dices para que me eche a temblar por si tengo la mala suerte de necesitar una trasplante y va y me toca en suerte un órgano tuyo? ( cosa que no deseo ni por la parte que me toca a mí, enfermedad, ni por la que te correspondería a tí. Esto es una mera suposición. No seas tikis mikis que nos conocemos). Eso de que eres donante me suena a esa gentuza gente que está en contra del matrimonio homosexual, de la adopción homosexual, del orgullo gay...pero que TIENE MUCHOS AMIGOS GAYS (gays gilipollas diría yo, porque vaya ganas de tener amigos que te odian a muerte. Pero esto es para otro post).
Ay hija Mariló, me has dejado a cuadros con tus cosas, en serio. En tu defensa hablas de una mujer que tras ser trasplantada sentía el espíritu de la otra persona dentro de ella. Vale, acepto que recibir un órgano de alguien y que te salve la vida debe de ser una experiencia vital tan emocionante que lo que puedes sentir es ¡¡de todo!!. Debe de ser un chute de adrenalina impresionante volver a nacer así. Tiene que ser imposible no pensar en qué llevas el corazón, riñón, hígado, ojos...de otro. Lo comprendo. Yo estaría flipando todo el rato. Y eso te puede hacer desarrollar una percepción especial. Sentir unas emociones que quieras relacionar con la persona que te ha dado ese regalo, porque es verdad, es un acto precioso saber que tus órganos pueden salvar a otros. Pero vamos de ahí a que el alma se apodere de tí cual alien, no. Hija Mariló, que también hay gente que ve extraterrestres, gente que siente que Anne Germain le conecta con sus muertos, gente que ve en unas manchas de la pared caras de personas. Gente con percepción singular hay en todas partes. Y creo que tú eres una de ellas. Y me parece genial, como te he dicho antes, pero es que tú trabajas en la tele. En TVE. No en el Despacho Pérez Gimeno Asociados. Consultoría y Seguros. Y no puedes decir lo primero que se te pase por la cabeza como si hablaras con tus compañeros de despacho. Lo siento, pero no.
Mariló, he leído una cita, en twitter, claro, que dice:
Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.
(dicen que es de Mark Twain. No lo se.)