El chico que dormía en el cajero

Entre las muchas imágenes que he grabado en mi retina estas navidades, hay una que llevo pegada. La de un chico que ha estado estas navidades  durmiendo en un cajero en Perripueblo . No es que lo recuerde con el pesar de saber que se chico ha perdido, si es que alguna vez lo tuvo, su trabajo, su casa, su familia...No es el pesar de imaginarlo durmiendo casi a cielo raso, en un lugar en el que las navidades han sido realmente frías, no creo que el termómetro haya pasado de los 0 grados ninguna noche. No es el pesar de haberle visto, por el día, cargando con sus dos bolsas, todas sus pertenencias a buen seguro, bajando al bar más cercano a tomar un café, saliendo a fumarse un cigarro a la puerta mientras miraba al infinito como si la vida, el jolgorio, la maldita navidad que todos los del bar en mayor o medida llevábamos dentro y celebrábamos, no fuese con él. No es el pesar de saber que su vida, en ese momento estaba rota. No es el pesar de pensar que sea una víctima más de un sistema, de un desgobierno, de un país enmerdado hasta las trancas.
 
No es eso.
 
Mi pesar es el de haber sido incapaz  de preguntarle: ¿NECESITAS AYUDA?
 
Y yo...¿me creo mejor que alguien?


3 comentarios:

  1. Ouch. Eso ha dolido.

    Pero gracias. Hay que reparar en estas cosas.

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  2. Al menos te lo has empezado a plantear...

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  3. Como dice Viento Polar, al menos te lo has planteado :/

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Ahora me encantaría saber qué piensas tú